5 cosas que Google te puede enseñar acerca del mundo de la moda

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La moda es negocio, pero también es arte y son historias. “We wear culture” es el nombre que titula el último mega proyecto de contenido  multimedia de Google que ha sido capaz de digitalizar gran parte de la historia de la moda en una web y una App que hacen las delicias de todo apasionado por este sector repleto de historia. We wear culture fue lanzado hace un mes y entre los cientos de contenidos e historias que albergan sus páginas podemos encontrar mensajes claros acerca del porqué de este proyecto dedicado exclusivamente a una industria como la moda.

Una industria que combina negocio, arte e innovación

En los últimos años Google ha venido apoyando el sector de la moda y el retail de una manera especial. Cuentan desde hace tiempo con un departamento dedicado exclusivamente a esta industria en cada mercado. Durante la conferencia eCommfashion en la que tuve la suerte de participar como moderadora este año, Maví Nafría, Industry Manager Retail de Google España, destacó la relevancia de un sector que siempre ha sido pionero en el desarrollo de acciones que sirvieran no solo para llegar al consumidor, sino para retenerlo y enamorarlo mediante las campañas más creativas e inspiracionales.

Pese a ser visto como un sector frívolo, banal y efímero, mucha gente ignora la importancia y gran alcance que tiene esta industria que globalmente está valorada en 3 trillones (sí, “tri”llones…) de dólares. Es la segunda actividad económica más importante del mundo y la que sostiene gran parte de la economía de países desarrollados y en vías de desarrollo. Ambos.

Pero no solo eso, sino que en los últimos tiempos la moda ha sido pionera además en el desarrollo de tecnología capaz de acelerar los procesos del ciclo de compra; en la investigación de tejidos que pudieran ofrecer un consumo responsable y de calidad a un consumidor cada vez más exigente y concienciado; y en la anticipación de tendencias, ahora marcadas por líderes de opinión digitales dentro de plataformas como Instagram o Youtube.

We wear culture no solo ha digitalizado gran parte de la historia y prendas de la moda, sino que ha venido a destacar algunos de los grandes rasgos de un sector en el que negocio, arte e historias conviven y se mimetizan de forma inevitable.

‘Influencers’ es igual a “tendencias”

Podríamos decir que vivimos en la era de las “insta-tendencias” o incluso de las “anti-tendencias”. En un sector tradicionalmente marcado por los estándares prescritos de cada temporada, nos encontramos hoy con un sinfín de generadores de contenido o prosumers (consumidores que producen contenido online) que buscan convertirse en ‘trendsetters’ y no en simples ‘followers’… Son ellos: los Influencers seguidos y venerados por enormes masas de consumidores que se ven reflejados en la realidad de sus fotos de Instagram, de sus vídeos en Youtube o de sus posts en un blog.

Google no ha olvidado por supuesto, la enorme vinculación que existe hoy en día entre tendencias e Influencers creando una sección en su We wear Culture protagonizada por la ‘youtuber’ americana Ingrid Nilsen quien presenta en pequeñas píldoras de vídeo diferentes tendencias que en algún momento de la historia de la moda surgieron para quedarse o sencillamente, para renovarse cada cierto tiempo.

Salvatore Ferragamo creó decenas de zapatos para Audrey Hepburn al inicio de su carrera en los años ’50, pero esta no fue la razón por la que la actriz de origen belga se convirtió en un ícono de la moda durante décadas. Su naturalidad, sencillez, elegancia y talento la elevaron a lo más alto, haciendo que sus posados enfundada en un Givenchy o en unos pantalones capri fueran anhelados por millones de mujeres de la época que se veían reflejadas en ella. Audrey, Marlyn, Coco o Carmen Miranda son algunas de esas ‘trendsetters’ que en cierto momento “influyeron” sobre otras mujeres del mismo modo que lo hacen hoy Chiara Ferragni o Alexandra Pereira.

En este We wear Culture de Google, los trendsetters tienen además un espacio dedicado a sus historias y trayectoria.  Ellos fueron los antecesores de toda esta nueva generación de creadores de tendencias que ahora se mueven en nuevas plataformas de comunicación.

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Moda y arte: una colaboración más antigua que el tiempo

La moda ha tenido siempre un impacto relevante en distintos ámbitos del arte: el diseño, la fotografía, el medio impreso, el teatro, el cine… En todos ellos ha tenido un papel crucial que ha contribuido a la evolución de la cultura artística internacional.

Cuando en 2004 el inmenso armario que guardaba la artista Frida Kahlo fue descubierto en su “Casa Azul” de Coyoacán, Ciudad de México, con más de 300 prendas y accesorios, nadie pensó que aquel descubrimiento fuera a convertirse en fruto no solo de un museo, sino de inspiración para diseñadores que encontraron en aquellas prendas tradicionales y con la esencia de Frida, elementos de gran valor para el desarrollo de colecciones de nuestro tiempo.

Con este guiño al arte que Google hace a través de su We wear culture, queda claro el marcado carácter cultural que la moda aporta a nuestro mundo y sociedad. Nunca debemos dejar de tenerlo en cuenta.

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El Storytelling detrás de cada prenda

Detrás del clásico vestido negro de Coco Chanel o del zapato Stiletto que Ferragamo diseñó para Marilyn Monroe hay una historia que se ha visto fortalecida con los años. En este We wear culture de Google estas prendas recuperan su historia y se digitalizan en forma de vídeos 360º.

Porque el ‘storytelling’ o las historias han formado parte de la moda durante siglos. Cada prenda nace con un relato adherido que en los tiempos que vivimos ha adquirido especial relevancia dada la necesidad de contar historias que refuercen la imagen de marca de las compañías. Aportar un valor intangible a cada producto de una colección es mucho más importante que el valor vinculado al coste del mismo.

Ejemplo de ello es la marca Burberry y su famosa trench o gabardina que siendo una de las prendas clásicas de la marca, reaviva su carácter y estilo con campañas en Instagram como la de #artofthetrench y también a través de la web artofthetrench.com, en la que los infinitos modelos de Burberry para esta prenda que es ya todo un icono de la marca, adquieren el protagonismo que se merece con historias contadas a través de los estilismos de decenas de personas en diferentes partes del mundo que lucen la popular trench de la empresa británica.

Consumidores y fans de la marca ya han interiorizado este concepto de #artofthetrench y lo reproducen de forma natural en sus publicaciones de redes sociales contribuyendo a la amplificación del impacto de Burberry.

Comin’ thru with that travEL BloGGer aesthetic!!1!

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Google nos enseña también que el storytelling detrás de cada prenda y la manera en que las marcas lo potencian a día de hoy a través de sus historias en Instagram, con Influencers o contenidos multimedia, convierten cada producto en un objeto de deseo que refuerza aún más el propio ADN de la marca.

La moda y su transformación digital

La aceleración de la industria de la moda es un fenómeno del que hablé en el post anterior y que en gran parte ha sido provocado por la digitalización del sector y de los grandes hábitos de una sociedad que vive cada vez más en el entorno “online”. La competitividad, el afán por ser los más creativos, los primeros y por construir marcas capaces de enamorar son algunos de los elementos por los que probablemente también la moda ha sido pionera en el desarrollo de tecnología y proyecto digitales que siempre han ido un paso por delante.

La tecnología RFID que desde hace años utiliza el gran gigante Inditex se ha ido instalando en diferentes procesos de la cadena de suministro de la industria textil. De hecho, nosotros en Launchmetrics la utilizamos para realizar el seguimiento de todo el circuito interno de prendas con clientes como Kate Spade New York. Esta tecnología le ofrece a las marcas una fórmula fácil para almacenar información acerca de cada una de sus prendas o productos. En el caso de Zara es mucho más titánico aún, ya que desde que una prenda se crea hasta que es vendida, va almacenando información a través de estos pequeños “chips” que digitalizan cada nuevo paso de un producto en el ciclo de venta.

La “omnicanalidad” está cada vez más en boca de los profesionales de la industria. La ambición por conseguir recopilar datos integrados de los consumidores desde los e-commerce y las tiendas físicas, a través de probadores inteligentes, de redes sociales y los diferentes canales en los que se llevan a cabo las interacciones entre marcas y consumidores, se ha convertido en una necesidad de primera orden dada la rapidez en que se mueven las tendencias, el requisito de acelerar la cadena de suministro y con todo ello, la exigencia de no tener pérdidas en el camino.

Todo ello, está provocando que surjan proyectos como el de H&M y Google, “Data Dress”, capaz de almacenar datos sobre los hábitos de un individuo para generar diseños de prendas adaptados a esa persona, o distintas iniciativas en las que el famoso ‘Big Data’ se ha convertido en el aliado del sector de la moda.

We wear culture es un proyecto que se suma a este fenómeno de la digitalización del sector que probablemente es solo el primer paso para toda una serie de innovaciones que aún están por llegar…

 

Puedes descubrir el proyecto We wear Culture de Google en ESTE ENLACE ¡Si eres un Fashion Techy como yo, te lo recomiendo al 100%! 😉

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