Adiós a Bill Cunningham. Adiós al padre del ‘street fashion’ de Nueva York.

Bill Cunningham Street Style

Coco Chanel dijo una vez: “la moda está en el cielo, en la calle, la moda tiene que ver con las ideas, con nuestro modo de vida, con lo que está pasando…” y qué cierto es cuando navegando hacia nuestro tiempo encontramos a personajes como Bill Cunningham. Octogenario fotógrafo del New York Times que desde tiempos inmemorables ha pateado las calles de la gran manzana en busca del ‘street style’ y de la tendencia urbana. Todo el mundo quería verse en la columna de Cunningham ‘On the Street‘. Anna Wintour, editora de Vogue América ya lo dijo en una ocasión: “todas las mujeres de Manhattan se visten para Bill”.

Y es que a pesar de su aparentemente descuidado aspecto y la destartalada bicicleta que le acompañaba en todo momento, Cunningham se ganó el título de eminencia en el terreno de la moda. Antes de The Sartorialist, de los cientos de blogs que se sumaron en los 2000 al ‘street’ style’ como fórmula para demostrar que el “show” de la moda estaba fuera de los ‘fashion shows’… Antes de todos ellos, estuvo Bill.

Cunningham empezó a retratar el estilo de las mujeres de Nueva York tras la segunda Guerra Mundial. El pasado sábado su foco se apagó para siempre, la fácilmente identificable bata azul ‘klein’ ya no se paseará por los alrededores de las Fashion Weeks  y su vehículo de batalla, esa mítica bicicleta de paseo holandesa, quedará aparcada eternamente.

Bill Cunningham Street Style

En el año 2010, el director Richard Press llevó su historia a la gran pantalla con el documental ‘Cunningham, New York’. Pero sin lugar a dudas eran sus crónicas semanales en la versión digital del Times las que creaban una irremediable adicción para los apasionados de la moda como yo. Su característica voz quebrada narraba historias de hoy, estilos de a pie y apariencias que podrían situarse en cualquier momento del tiempo. Un clarinete a ritmo de jazz generaba la atmósfera idónea para contar la historia del día en cada uno de sus vídeo-relatos envueltos de humor, clase, gusto, personalidad.. .

No se trataba de elegantes pasarelas y diseñadores de alta costura desfilando ante la mirada de eruditos y entendidos, sino de ciudadanos de la metrópoli que nunca duerme. Ellos eran quienes desde hace cuarenta años tras las páginas y contenidos de The New York Times, construían y confeccionaban la moda para este artista de la fotografía.

Cada detalle, combinación y peinado eran dignos de ser captados eternamente en el tiempo, porque si el objetivo de Cunningham los había atrapado era porque tenían algo que los diferencia del resto.

Cunningham, un impulsor de la nueva moda

Twitter, Snapchat, Periscope y el fenómeno de la comunicación inmediata han provocado una crisis en los calendarios que las grandes firmas de moda mundiales manejaban para el lanzamiento de sus colecciones. El consumidor reclama una mayor rapidez para consumir las tendencias de cada temporada y nuevamente resuena una palabra que para muchos probablemente, aún despierta escalofríos: democratización. La democratización de un sector tradicionalmente clasista, envuelto en lujo y exclusividad.

Sin embargo hoy, este clasismo se riñe con la  combatividad del ‘fast fashion’ capaz de reproducir tendencias con la agilidad de un halcón; también lo hace con la aparición de las Influencers, jóvenes de a pie con mucho talento para combinar lujo con el lowcost del Primark; la crisis también viene impulsada por esa new economy en busca de nuevos consumidores que reemplacen a los que ya no son mayoría. Son los conocidos como “Millenials”.

En medio de toda esta revolución, Cunningham también ha sido padre impulsor -y pionero absoluto- del movimiento “democratizador”. Su objetivo no marcó nunca diferencias entre el asfalto de la ciudad, la pasarela y las fiestas de la ‘jet set’. Al igual que Coco, Bill rompió reglas en épocas en que nadie lo hacía, vaticinó realidades cuando nadie las veía e hizo que mujeres anónimas pudieran sentirse protagonistas de la escena de la moda, sin importar su origen, poder adquisitivo o condición. “Cuando estoy fotografiando -decía Cunningham- busco el estilo personal en la manera en que algún elemento es llevado, a veces es simplemente la manera en que un paraguas es colgado o  un abrigo está abrochado”.

El pasado mes de febrero tuve la inmensa suerte de verle en persona durante la Men’s Fashion Week de Nueva York y de emocionarme por saber lo que para esta industria significaba ese adorable octogenario con aires despistados. Hoy no le decimos adiós porque cada una de sus piezas, de sus fotografías, de sus relatos embaucadores y entusiasmados permanecerán en el tiempo para recordarnos que un día él creyó en que la moda la construye uno mismo.

Hasta siempre Bill.

cunningham1 Bill Cunningham Street Style

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